Me despierto de un sobresalto.....
Mierda las seis! La siesta se ha alargado con la inconsciencia del q duerme a gusto.
Miro por la ventana. Aunq ahora no lo hace, ha llovido. Mejor zapatos cerrados q si no, siempre se me cuela el frío. Tmb una chaqueta ligera.
Me voy sin entretenerme.
Es sábado por la tarde, hay la ya conocida reunión familiar en casa de mi abuela. Con las vacaciones por el medio hacía como 3 o 4 semanas q no iba.... hoy no puedo fallar.
Voy como siempre por el caminillo de tierra q queda detrás del pueblo, a la sombra de un día de sol, con su naturaleza salvaje (o sea, maleza al 90%) en pleno esplendor por la lluvia anteriormente caída y por la q, sin llover, sigue cayendo de las hojas de los árboles (el 10% restante de la naturaleza salvaje).
Llego a la calle y bajo la bajada q de niña me daba tanto miedo bajar en bici (tanto miedo q para bajarla me apeaba de la bici) y como siempre al recordarlo me río al darme cuenta q el desnivel no es tan importante. Las puertas cerradas de las casas tmb me llevan a mi niñez, cuando jugábamos en la calle todos los críos juntos y entrábamos y salíamos de las casas.... ahora en la calle no hay críos hay coches, y las puertas, vuelvo a repetir, están cerradas.
Finalmente llego a casa de mi abuela. No hace mucho cambió la puerta de entrada y puso uno de esos porteros automáticos con cámara. Aprieto el botón. Mi tía. Al oír su voz me sonrío, ya se q viene después.... y al unísono (el portero automático, mi tía y yo) decimos: " La porte est ouverte, fermer la porte s'il vous plaît".
Una vez arriba y por inercia me dirijo al comedor, pero todavía no he metido la pata q las voces de la concurrencia me llaman des de la cocina: "eh! Q’estem aquí!". Me giro y los veo metidos entre el lavadero y la cocina. Mi abuela ha metido las cortinas en la lavadora con ganchos y todo y algunos se han ido de visita turística por la lavadora.... al motor, al filtro.... Suerte q estaba ahí mi tío “El manitas” (con el fantástico equipo de apoyo espontáneo q forman mis tías, mi madre y mi abuela (yo, des de la distancia, lo controlaba todo sentada en un taburete)) y en un plis plas ha tumbao la lavadora y con el mismo aire con q un cirujano pide el bisturí ha dicho: -“tornavís d’estrella” y mi tía presurosa se lo ha ido a buscar. Limpiado el motor y limpiado el filtro, se ha procedido a devolver cada cosa a su sitio y a pasar la fregona por el charco de agua en q se ha convertido el lavadero...... y las pisadas derivadas. Una vez el lugar ha pasado el visto bueno de todo el equipo (incluida la controladora del taburete), se ha iniciado el camino del comedor parando en la cocina para comentar la fantástica pinta q tienen las tartas de manzana con azúcar quemao q ha hecho mi abuelita.... Mmmmm!!!!!!!!! Riquísimas!!!!!!!!
Una vez en el comedor y situados ya todos los contertulianos en su sitio habitual (menos mi tía (la del interfono) q del calor q le ha entrado con el tema lavadora se ha sentado en una silla y ha dejado libre la butaca al lado de mi abuelita.... butaca q en seguida ha sido ocupada por mí), me han acribillado a preguntas y peticiones sobre el viaje.... Mi tía (la del interfono) pidiéndome detalles ya q a ella siempre le han gustado estas cosas, mi otra tía diciendo q sólo de oírlo ya se cansa, mi madre contenta de volver a oír las explicaciones, mi tío sonriéndome des de su silla y mi abuela... aish... entre su sordera y su mundo de nubes... ná, q gustosamente le he tenido q repetir más de una cosa (me es fácil entender a las personas de mi entorno, pero como podéis ver... lo de mis nubes es cosa de herencia...). Una vez satisfecha su curiosidad, la conversación se ha dirigido hacia otros puntos de interés y yo me he elevado a mis nubes.... a recordar recuerdos no contados.
Mierda las seis! La siesta se ha alargado con la inconsciencia del q duerme a gusto.
Miro por la ventana. Aunq ahora no lo hace, ha llovido. Mejor zapatos cerrados q si no, siempre se me cuela el frío. Tmb una chaqueta ligera.
Me voy sin entretenerme.
Es sábado por la tarde, hay la ya conocida reunión familiar en casa de mi abuela. Con las vacaciones por el medio hacía como 3 o 4 semanas q no iba.... hoy no puedo fallar.
Voy como siempre por el caminillo de tierra q queda detrás del pueblo, a la sombra de un día de sol, con su naturaleza salvaje (o sea, maleza al 90%) en pleno esplendor por la lluvia anteriormente caída y por la q, sin llover, sigue cayendo de las hojas de los árboles (el 10% restante de la naturaleza salvaje).
Llego a la calle y bajo la bajada q de niña me daba tanto miedo bajar en bici (tanto miedo q para bajarla me apeaba de la bici) y como siempre al recordarlo me río al darme cuenta q el desnivel no es tan importante. Las puertas cerradas de las casas tmb me llevan a mi niñez, cuando jugábamos en la calle todos los críos juntos y entrábamos y salíamos de las casas.... ahora en la calle no hay críos hay coches, y las puertas, vuelvo a repetir, están cerradas.
Finalmente llego a casa de mi abuela. No hace mucho cambió la puerta de entrada y puso uno de esos porteros automáticos con cámara. Aprieto el botón. Mi tía. Al oír su voz me sonrío, ya se q viene después.... y al unísono (el portero automático, mi tía y yo) decimos: " La porte est ouverte, fermer la porte s'il vous plaît".
Una vez arriba y por inercia me dirijo al comedor, pero todavía no he metido la pata q las voces de la concurrencia me llaman des de la cocina: "eh! Q’estem aquí!". Me giro y los veo metidos entre el lavadero y la cocina. Mi abuela ha metido las cortinas en la lavadora con ganchos y todo y algunos se han ido de visita turística por la lavadora.... al motor, al filtro.... Suerte q estaba ahí mi tío “El manitas” (con el fantástico equipo de apoyo espontáneo q forman mis tías, mi madre y mi abuela (yo, des de la distancia, lo controlaba todo sentada en un taburete)) y en un plis plas ha tumbao la lavadora y con el mismo aire con q un cirujano pide el bisturí ha dicho: -“tornavís d’estrella” y mi tía presurosa se lo ha ido a buscar. Limpiado el motor y limpiado el filtro, se ha procedido a devolver cada cosa a su sitio y a pasar la fregona por el charco de agua en q se ha convertido el lavadero...... y las pisadas derivadas. Una vez el lugar ha pasado el visto bueno de todo el equipo (incluida la controladora del taburete), se ha iniciado el camino del comedor parando en la cocina para comentar la fantástica pinta q tienen las tartas de manzana con azúcar quemao q ha hecho mi abuelita.... Mmmmm!!!!!!!!! Riquísimas!!!!!!!!
Una vez en el comedor y situados ya todos los contertulianos en su sitio habitual (menos mi tía (la del interfono) q del calor q le ha entrado con el tema lavadora se ha sentado en una silla y ha dejado libre la butaca al lado de mi abuelita.... butaca q en seguida ha sido ocupada por mí), me han acribillado a preguntas y peticiones sobre el viaje.... Mi tía (la del interfono) pidiéndome detalles ya q a ella siempre le han gustado estas cosas, mi otra tía diciendo q sólo de oírlo ya se cansa, mi madre contenta de volver a oír las explicaciones, mi tío sonriéndome des de su silla y mi abuela... aish... entre su sordera y su mundo de nubes... ná, q gustosamente le he tenido q repetir más de una cosa (me es fácil entender a las personas de mi entorno, pero como podéis ver... lo de mis nubes es cosa de herencia...). Una vez satisfecha su curiosidad, la conversación se ha dirigido hacia otros puntos de interés y yo me he elevado a mis nubes.... a recordar recuerdos no contados.
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Petons.

1 comentari:
M'ha agradat molt la poesia. He buscat info de l'autor i el q he llegit m'agrada.... mmmmm..... m'el guardo a la butxaca x quan el necessiti :P.
Petonassos!
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